Volumen 3, Edición 2, Verano del 2002
EN ESTA EDICIÓN:
Cómo
prepararse desde temprano para la universidad: La selección de los
cursos correctos para la universidad debe comenzarse en el middle school
(segundo artículo de
la serie)
La familia debe empezar a hablar sobre el tema de ir a la universidad cuando su niño está en sexto grado. Deben dejar claro que ustedes esperan que sus hijos vayan a la universidad y deben empezar a planear juntos para lograrlo. Todo el mundo sabe que los cursos y las notas de la escuela secundaria son importantes para la admisión a la universidad, pero lo que muchos no comprenden es que la educación universitaria está basada en los conocimientos y habilidades adquiridos en años anteriores. Su niño debe programar sus cursos de “High School”desde temprano, en sexto o séptimo grado.
Los cursos avanzados ayudan a los niños a entrar
a la universidad.
Las investigaciones muestran que los estudiantes que
cursan álgebra y geometría temprano (a finales de 8º
y 9º grado) tienen muchas más probabilidades de ir a la universidad
que aquellos que no lo hacen. En un reporte nacional, los estudiantes de
bajos ingresos que no cursaron geometría sólo un 26% fue
a la universidad, mientras que de los estudiantes de bajos ingresos que
sí cursaron geometría un 71% fue a la universidad. En otros
países desarrollados es común que los estudiantes hayan dominado
las bases esenciales de matemática y álgebra y algo de geometría
para finales de 8º grado. Si cursan álgebra temprano, en middle
y junior high school, pueden inscribirse en cursos de química, física,
trigonometría y avanzados antes de terminar la “High School”.
Así como las compañias, organizaciones, etc. buscan trabajadores con ciertas habilidades, la mayoría de las universidades busca estudiantes que hayan tomado ciertos cursos. Muchos de estos cursos sólo pueden tomarse después de haber pasado cursos básicos. Lo más importante que un estudiante puede hacer para prepararse para la universidad es inscribirse en los cursos correctos y trabajar duro para pasarlos. Como padres de familia, ustedes deberían participar junto con sus niños en la selección de los cursos para el año próximo y también asegurarse de que sus niños puedan tomar cursos intensivos y de que así lo hagan. Los estudiantes de middle y junior high school encaminados a la universidad deben tomar:
• Algebra I (en 8º grado) y Geometría (en 9º grado) u otros cursos de matemática en los que se espera que los estudiantes dominen las bases esenciales de la materia. Algebra y geometría son la base de los cursos avanzados de matemática y de ciencias que las universidades quieren que los estudiantes tomen en la escuela secundaria, en preparación para los estudios superiores. Estos cursos les dan a los estudiantes las habilidades que necesitan para lograr el éxito tanto en los exámenes de ingreso a la universidad, como en las clases universitarias de matemáticas y en sus carreras futuras.
• Inglés, Ciencia e Historia o Geografía. Junto con matemática, estos cursos forman el “núcleo” de las clases académicas básicas que cada estudiante debería tomar todos los años, en el middle school y el high school. Los estudiantes pueden tomar una variedad de clases de inglés, ciencia e historia— todas ellas son buena preparación para la universidad. Vea los ejemplos de cursos recomendados en el cuadro.
• Idiomas. Muchas universidades les exigen a sus estudiantes que estudien un idioma durante por lo menos dos años, otras prefieren tres o cuatro años. El estudiante que estudia un nuevo idioma le muestra a la universidad que es serio y que está dispuesto a aprender más de lo básico. Y a las personas y/o compañias que buscan nuevos empleados les prueba que está preparado para competir en la economía global.
• Computación. Las habilidades básicas con computadoras son ahora esenciales. Cada vez más trabajos requieren por lo menos un conocimiento básico de las mismas. Asegúrese que su niño aproveche cualquier oportunidad que ofrezca su escuela de aprender a usar computadoras.
• Artes. Muchas universidades ven la participación en la música y el arte como una valiosa experiencia que les amplia a los estudiantes el entendimiento y la apreciación del mundo que los rodea. También es ampliamente sabido y reconocido qu el arte contribuye significativamente al desarrollo intelectual de los niños.
La experiencia de tomar cursos avanzados y trabajar duro es irreemplazable. El cuadro de la izquierda muestra algunos de los cursos que los estudiantes deberían tomar.
Dé el paso inicial para prepararse para la universidad
y ahorre en la matricula
Los estudiantes de escuela secundaria también
pueden ir a clases y obtener crédito académico en muchas
universidades. Estos cursos avanzados y de Preparación Tecnológica
(Tech-Prep) —pueden tomarse en 10º, 11º y 12º grado. Los
estudiantes de middle school y junior high school que planean por adelantado
y toman álgebra, un idioma y cursos de computación para el
8º grado, están mejor preparados para los cursos avanzados
y de Preparación Tecnológica en el high school.
• Cursos avanzados (AP por sus siglas en inglés). Los cursos de Colocación Avanzada son cursos de nivel universitario en 16 materias diferentes, que ayudan a los estudiantes a prepararse para la universidad durante el high school. Los estudiantes que sacan notas suficientemente altas en los exámenes pueden conseguir colocación avanzada en la universidad o crédito académico. Esto ahorra tiempo y dinero porque los estudiantes necesitan tomar menos clases en la universidad. El maestro, consejero o director de la escuela de su niño puede decirle si la secundaria de su localidad ofrece cursos avanzados. Si no los ofrece, organícese con otros padres para conseguir se incluyan en el plan general de estudios.
• Cursos de Preparación Tecnológica (“Tech-Prep”). A los estudiantes interesados en seguir un programa técnico en una universidad comunitaria, politécnico o junior college (establecimientos universitarios donde se estudian los dos primeros años de la carrera), les conviene prepararse tomando algunos cursos técnicos en la escuela secundaria, además de los cursos generales. Hable con el personal de la escuela de su niño o la universidad para averiguar cuáles son los mejores cursos de preparación técnica. Los programas “De la escuela al empleo” y “De la escuela a la carrera” también pueden ayudar a conectar a los estudiantes con universidades y lugares de trabajo. Con su consejero escolar, busquen empresas locales o consejos de De la escuela al empleo que puedan darle estas oportunidades a su niño.
• Prepararse para los exámenes de admisión a la universidad. La mayoría de las universidades requieren que los estudiantes tomen los exámenes SAT I o ACT en 3º o 4º año de la secundaria. Pregúntele a su consejero qué puede hacer su niño para prepararse lo mejor posible para estos exámenes.
Algunos padres—especialmente aquéllos que no fueron a la universidad o no la terminaron—temen que no serán capaces de ofrecerle a su niño la guía y el apoyo que necesita para prepararse para la universidad. Recuerden, prepararse para la universidad es demasiado trabajo para una sola persona, y no hace falta haber ido a la universidad para poder ayudar a otro a lograrlo. Muchas escuelas, para darles a los niños oportunidades adicionales de desarrollar el conocimiento y las habilidades que necesitan para la universidad, ofrecen programas antes y después de las clases en los que los niños pueden explorar más los temas de su interés bajo el cuidado y la guía de adultos. Algunas escuelas tienen además programas de mentores en los que un adulto, que ha estudiado o trabajado en el campo de interés del niño, puede darle ayuda y consejos adicionales sobre, por ejemplo, los cursos de matemáticas y ciencias que tendrá que tomar, o cómo planear para la universidad y una carrera conectada a sus intereses. Pídales a los maestros o al consejero de su niño información sobre tales programas en su escuela. Pídale al director que dé oportunidades para que los maestros u otras personas que se han graduado de la universidad visiten el aula para hablar con los estudiantes sobre sus experiencias y éxitos.
Para más información, llame al 1-800-USA-LEARN o visite el sitio web del Departamento de Educación de U.S.A. www.ed.gov.
Cursos de la escuela secundaria recomendados para la universidad
Inglés—4 años
Composición, Literatura Americana, Literatura
Inglesa, Literatura del Mundo
Matemáticas—3 a 4 años
Álgebra I, Geometría, Álgebra II,
Precálculo, Trigonometría, Cálculo
Historia y Geografía—2 a 3 años
Geografía, Historia de U.S.A., Gobierno de U.S.A.,
Historia del Mundo, Culturas del Mundo, Educación Cívica
Ciencias de laboratorio—2 a 3 años
Biología, Ciencias de la Tierra, Química,
Física
Artes Visuales e Interpretativas—1 año
Arte, Baile, Drama, Música
Materias electivas—1 a 3 años
Economía, Psicología, Computación,
Estadísticas, Comunicaciones
Idioma—2 a 3 años
Matemática
Grados K a 3º: MATEMÁTICA MIENTRAS SE LAVA
ROPA. Aumente las habilidades de su hijo mientras hace una tarea necesaria
en la casa. Pídale que ayude a ordenar la ropa y pregúntele,
antes o después del lavado, ¿cuántos calcetines?,
¿cuántas sábanas?, etc.
Grados 4º a 5º: VIAJE AL SUPERMERCADO. Trabajo de lectura, escritura y aritmética. Pídale a su niño que escoja un plato para preparar—un budín, una ensalada, un sandwich. Pídale que se fije qué ingredientes faltan y que haga una lista de compras. En el supermercado, deje que el niño elija los productos de la lista fijándose cuáles artículos son los más económicos antes de hacer cada selección. Pídale al niño que escriba el precio de cada artículo y si fuera posible que calcule el total, verificando los precios contra el recibo de venta.
Grados 6º a 8º: ¿CUÁNTO CUESTA? Ayude a sus niños a entender el costo de la vida discutiendo con ellos los gastos de su hogar. Por ejemplo, haga una lista de facturas mensuales—calefacción, electricidad, teléfono, hipoteca o renta. Doble el papel para que no se vean los números y pídales a sus niños que estimen el costo de cada renglón. Abra la hoja y compare los estimados con los costos reales. ¿Están cerca?
Lectura
Grados K a 3º: VÍSTEME. Aumente el vocabulario
de su niño. Enséñele el nombre de cada prenda—camisa,
blusa, calcetín, zapato—mientras se está vistiendo. Enséñele
también las partes del cuerpo—cabeza, brazo, rodilla, pie. Luego
escriba las palabras en tarjetas y pídale que las ponga sobre la
prenda correspondiente en el armario o los cajones. Calque la silueta de
su niño recostado en una hoja de papel grande. Pídale que
ponga las palabras de las partes del cuerpo en las partes correctas.
Grados 4º a 5º: ASTUCIA CALLEJERA. Ponga en práctica las habilidades de lectura. Junte mapas con horarios y rutas de autobús y metro para hacer una excursión a un lugar especial en su área—parque zoológico, museo o estadio de fútbol. Deje que su niño planee una salida para amigos o la familia. Hágalo calcular la duración, costo y momento ideal para hacer el viaje.
Grados 6º a 8º: SIGAN LAS NOTICIAS. Como familia, escojan un evento importante de las noticias para seguirlo por un día o dos. Cada persona debe encontrar la mayor información posible sobre el tema—periódicos, radio, noticieros de televisión. Luego compartan lo que cada uno ha aprendido.
Los adolescentes pueden desarrollar la costumbre de evaluar un problema y proponer maneras lógicas de resolverlo. El siguiente es un método de seis pasos que da resultado y que los padres y el niño pueden seguir fácilmente en su casa.
Paso 1: ¿Cuál es el problema? Al resolver los problemas, este primer paso a menudo se pasa por alto. Uno tiene que poder explicar el problema y, si hay algún conflicto, los puntos de vista contrarios. Para un adolescente, por ejemplo, podría tratarse de decidir si irá o no a cierta fiesta; para un padre, si pedirá o no un aumento.
Paso 2: ¿Qué puede hacerse al respecto? En esta etapa ustedes piensan en el problema y anotan todas las soluciones que les vienen a la mente o que se les ocurren, sin juzgar todavía el mérito de cada una. Simplemente dejan que las ideas fluyan.
Paso 3: ¿Cuáles son los puntos favorables y desfavorables de estas soluciones? En esta etapa se evalúan las diferentes soluciones. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de cada una? Las posibles soluciones se valoran a la luz de la propia experiencia y de sentido común. En este proceso es bien posible que se encuentren soluciones nuevas, mejores que cualquiera de las que se dieron originalmente.
Paso 4: ¿Qué decisión se toma? Éste es el momento en que se escoge una solución para ponerla a prueba. Elijan una o tal vez dos, en base al análisis realizado en el paso 3. Hablen sobre por qué han escogido esta solución (o soluciones).
Paso 5: ¿Cómo puede ponerse en práctica la decisión? Ahora se pone la decisión a prueba. Por adelantado, hablen sobre lo que ocurrirá y lo que puede esperarse. ¿Qué obstáculos pueden anticipar? ¿Qué ayuda pueden esperar? ¿Cómo se puede evitar dar pasos en falso aprovechando los apoyos que hay disponibles?
Paso 6: ¿Cómo les fue? Finalmente viene el seguimiento, la evaluación de la solución. ¿Qué resultado les dió? ¿Qué cambios se necesitan para mejorar el resultado? ¿Qué les gustaría probar la próxima vez? Es posible que una decisión que parecía buena no resulte tan efectiva en la práctica. Generalmente, cuando las decisiones y las soluciones se seleccionan de esta manera las probabilidades de éxito son más seguras.
Después de seguir este proceso con un problema, pídale a su adolescente que pruebe con otro. Repase los seis pasos para que todos puedan seguir aplicándolos en el futuro. La meta es ayudar a los adolescentes a que se acostumbren a resolver los problemas de esta manera.
“Banco” de problemas
Por si usted no tenía suficientes problemas propios
para resolver, aquí le sugerimos algunos más para que practiquen
el método de resolución de problemas:
• ¿A quién le toca usar el automóvil?
• ¿Por qué es malo fumar?
• ¿Cuándo se saca la basura?
• ¿Qué pasa cuándo paso varios días
durmiendo poco?
• ¿Cuánta televisión vamos a mirar?
• ¿A quién le toca cuidar a los niños
más jóvenes?
• ¿Qué pasa cuándo tomo una exámen
sin estudiar?
• ¿Por qué no puedo ir a esa fiesta después
de la escuela?
La “recetas” de esta página para aprender en el hogar fueron probadas y desarrolladas por la Dra. Dorothy Rich, autora de MEGASKILLS (R), para la National Education Association (Asociación Nacional de Educación). Reimpreso con permiso de la National Education Association y The Home and School Institute, 1994.
Para más información sobre otras publicaciones para el aprendizaje de los niños llame al Departamento de Educación de U.S.A: 1-800-USA-LEARN.
HAGA QUE EL PRIMER DÍA DE CLASE SEA MÁS
FÁCIL
Recuérdele a su niño que él o ella
no es el único estudiante que está un poco intranquilo el
primer día de clase. Los maestros saben que los estudiantes están
ansiosos y se esforzarán por asegurar que todos se sientan lo más
cómodos que sea posible.
Señale los aspectos positivos de empezar la escuela: será divertido. El niño se reencontrará con sus viejos compañeros e iniciará nuevas amistades. Recuerde cómo, en años anteriores, volvió contento a la casa después del primer día de clase porque la había pasado muy bien.
Sugiérale algunas estrategias a su niño para lidiar con los niños que lo molestan. Su niño no debe ceder ante las demandas de los que lo molestan, sino simplemente alejarse o decirle que pare. Si fuera necesario, hable con el maestro sobre cualquier niño que moleste persistentemente al suyo.
Busque a otro niño del vecindario que pueda compartir con su niño la caminata o el viaje en autobús a la escuela. Si su niño es mayor, pídale que se ofrezca a caminar o esperar en la parada del autobús con un niño nuevo o más joven.
El primer día de clase, si le parece apropiado, lleve a su niño en auto (o caminando) a la escuela y recójalo a la salida.
EL PRIMER DÍA DE ESCUELA
Lista de cosa a revisar. ¿Está registrado
su niño? ¿Cuándo empiezan las clases? ¿A qué
hora?
¿Cómo va a llegar su niño a la escuela? Si irá en bicicleta, ¿conoce las reglas escolares para las bicicletas? ¿Ha repasado usted con él o ella las precauciones de seguridad con respecto al tráfico y las personas extrañas?
¿A qué hora es el almuerzo? ¿Puede comprarlo su niño en la escuela? ¿Cuánto costará? ¿Necesitará un “Snack”?
¿Qué clase de ropa necesitará su niño? ¿Hay alguna regla sobre la vestimenta? ¿Necesitará otra ropa para la clase de educación física o arte?
¿Ha llenado usted todos los formularios de salud o de los contactos de emergencia que le enviaron a su casa?
¿Ha desarrollado su niño algún problema nuevo de salud durante el verano que pueda afectarle en la escuela? ¿Está enterada la enfermera escolar de esta condición o ha hecho usted una cita para discutirlo?
Si su niño necesitará tomar medicamentos en la escuela el primer día, ¿se han hecho arreglos para esto?
¿Sabe su niño a dónde irá después de la escuela? Por ejemplo, a su casa, donde una niñera, etc. ¿Sabe cómo llegar allí? Si usted no esta allí cuándo él o ella llegue, ¿sabe su niño quién será la persona adulta responsable, cuáles son las reglas y cómo conseguir ayuda en una emergencia?
SI SU NIÑO EMPIEZA UNA ESCUELA NUEVA
Además de los consejos mencionados anteriormente,
su niño puede necesitar apoyo adicional si está empezando
una escuela nueva. Hable con su niño sobre sus sentimientos con
respecto a la escuela nueva, tanto lo que le entusiasma asi como lo que
le preocupa.
Visite la escuela con su niño antes del primer día. Los maestros y el personal normalmente están en la escuela unos días antes de que empiecen las clases. Asómese por el aula de su niño y, si fuera posible, reúnase con el maestro y el director.
Trate de que su niño se reúna con un compañero de clase antes del primer día para que se conozcan y jueguen juntos, y para que su niño tenga una cara conocida y amistosa cuando empiecen las clases.
No fomente expectativas poco realistas sobre lo maravillosa que será la nueva escuela, pero sí infunda un sentido general de optimismo sobre cómo le irá a su niño en la misma.
SEGURIDAD EN EL AUTOBÚS ESCOLAR
Repase las reglas básicas de seguridad de autobús
con su niño: Esperar a que el autobús se detenga antes de
acercarse a él. No moverse adentro del autobús cuando está
en movimiento. Asegurarse de que no venga ningún otro auto antes
de cruzar.
Estos consejos de seguridad fueron desarrollados por la Academia de Pediatría de U.S.A. (American Academy of Pediatrics o AAP). Estos consejos de la AAP pueden citarse en parte o en su totalidad en cualquier publicación o transmisión, con el único requisito de mencionar al autor.
Mantenga un ambiente favorable cuando su niño haga las tareas, sin desorden ni distracciones, incluyendo la televisión.
Muéstrele a su niño que usted está interesado en su trabajo. Si fuera necesario, vuelva a explicar las asignaciones y verifique que se complete la tarea.
¿Le cuesta encontrar tiempo para hacer las tareas a su niño? Tal vez haya que reducir sus actividades o ver que el cuidado después de clases incluya períodos de tiempo supervisado.
Si su niño está teniendo dificultades con
alguna materia en particular y usted no puede ayudarle, encontrar un tutor
puede ser la solución ideal. Hable primero de esto con el maestro
de su niño.